A TODOS LOS LOBOS (Especialmente a JHF y a mí)

En determinadas circunstancias la mente humana considera real las inusitadas fábulas que increíblemente nos tocan vivir.

Sin embargo, en medio de este circo rondante, como dicen los físicos, “planeta en rotación y translación”, aún  no conocemos nuestro verdadero sentido, si es que existe uno.

Nadie ha sabido ubicar las imágenes de él mismo, y nadie supo conocer lo verdaderamente NOMEDIOCRE del hecho que consiste en sobrevivir.

Aunque creo que hablo de sobrevivir gratuitamente, sin deparar en mí mismo, olvidando que también estoy sobreviviendo, a pesar mío.

No quisiera ahogarme en un sinfín de palabras sin dejar bien claro que el fin de toda sustancia es el correctamente utilizado en cada uno de nosotros, creo que aún no somos lo suficientemente mentales para sobrellevar la carga atroz de una filosofía propia.

Las llaves se han perdido para siempre, solo pueden encontrarse dentro de uno mismo, pero en ese caso, tonto sería no buscarla.

El dios riente  supo callar a tiempo, sólo nosotros podremos utilizarnos, no más mediocridad, no más conformismo de nuestra mente hacia nuestra mente, debemos llegar -y me alegro de evocar a Artaud- a la cristalización de toda medida mental, aunque inusitadamente enorme para nuestra limitada capacidad.

Por sobre todo, me gustaría señalar que nadie logró conquistar la situación mental propia sin un riesgo de deterioro de su conquista, sin embargo y a pesar de los esfuerzos ajenos por evitar esa conquista que les es molesta, se pudo realizar esa cristalización que señalaba antes.

Quiero dejar bien en claro que en ningún momento me refiero a conquistas físicas, sino pura y exclusivamente conquistas mentales.

 

Mis más profundos deseos de realización

 

 

Algún día de Septiembre de 1975.

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